Los carbohidratos
proveen una fuente importante pero relativamente corta de combustible durante el ejercicio. Esta fuente de energía debe ser repuesta cada día con alimentos fuente de carbohidratos. El plan diario de alimentación del atleta necesita aportar suficientes carbohidratos para entrenar y optimizar la recuperación del glucógeno muscular entre sesiones de entrenamiento. Existen recomendaciones generales de carbohidratos basadas en el tamaño del atleta y en las demandas de su programa de entrenamiento. Sin embargo, las necesidades son individuales y deben ajustarse a las necesidades totales de energía del atleta, sus necesidades especiales y retroalimentación a partir del rendimiento en entrenamientos.
Recomendaciones para el consumo de carbohidratos
• Recuperación inmediatamente después del ejercicio (0-4 horas): 1 gramo por kilogramo de peso corporal por hora, consumido a intervalos frecuentes
• Recuperación diaria de un programa de entrenamiento de moderada duración / baja intensidad: 5-7 g por kg de peso corporal
• Recuperación de un programa de entrenamiento de moderado a intenso: 7-12 g por kg de peso corporal
• Recuperación diaria de un programa de ejercicio extremo (más de 4-6+ horas por día): 10-12 g por kg de peso corporal
Estrategias para escoger alimentos fuente de carbohidratos y para optimizar la recuperación del glucógeno
• Cuando el periodo entre sesiones de entrenamiento es menor que 8 horas, el consumo de carbohidratos debe iniciar lo más pronto posible para maximizar el tiempo de recuperación. Existe alguna ventaja de hacer meriendas frecuentes durante la fase temprana de recuperación.
• Durante periodos más largos de recuperación (24 horas), el patrón y tiempo de consumo de carbohidratos parece no ser crítico, y puede ser organizado de manera que sea práctico y confortable para cada atleta. No hay diferencia en la síntesis de glucógeno cuando el carbohidrato se consume en forma líquida o sólida.
• Es valioso escoger alimentos nutritivos con carbohidratos y añadir alimentos fuente de otros nutrientes a la comida post-ejercicio con el fin de aportar una buena fuente de proteína y otros nutrientes. Estos nutrientes pueden contribuir a los procesos de recuperación, y en el caso de la proteína, puede promover la recuperación adicional de glucógeno cuando el consumo de carbohidratos se encuentra por debajo de las recomendaciones o cuando comer frecuentemente no es posible.
• Los alimentos ricos en carbohidratos con un índice glicémico moderado a alto son una fuente de carbohidratos para la síntesis de glucógeno, y deben incluidos en las comidas de recuperación post-ejercicio.
• La ingesta adecuada de energía también es importante para la recuperación óptima del glucógeno. Las prácticas restrictivas de algunos atletas, particularmente mujeres, hacen difícil cubrir las recomendaciones de carbohidratos y optimizar el almacenamiento de glucógeno.
Comentarios especiales:
• Las guías para el consumo de carbohidratos no deben darse en términos de porcentajes del valor energético diario de la dieta. Estas recomendaciones no son amigables para el usuario ni están muy relacionadas con las necesidades absolutas de combustible de los músculos.
• El atleta no debe consumir cantidades excesivas de alcohol durante el periodo de recuperación porque éste interfiere con su habilidad o interés por seguir las recomendaciones de alimentación post-ejercicio. El atleta debe seguir prácticas sensibles de consumo de alcohol en todo momento, pero especialmente después del ejercicio.
Ejemplos de alimentos fuente de carbohidratos con índice glicémico moderado-alto:
• La mayoría de cereales para desayuno
• La mayoría de tipos de arroz
• Pan blanco e integral
• Bebidas deportivas y gaseosas
• Azúcar, jalea y miel
• Papas
• Frutas tropicales y jugosEjemplos de alimentos nutritivos con carbohidratos y combinaciones:
• Cereal para desayuno con leche
• Yogurt con sabores
• Smoothies de frutas o suplementos de comidas líquidas
• Sándwich con carne y relleno de vegetales
• Vegetales con arroz y fideos
Necesidades de proteínas para entrenar y aumentar la masa
La proteína ha sido considerada un nutriente clave para el éxito deportivo por atletas de todas las épocas. Mientras que los atletas de las olimpiadas antiguas reportaban el consumo de cantidades enormes de carne, los atletas actualmente tiene a su disposición una amplia variedad de suplementos proteicos y aminoácidos para aumentar su consumo de proteínas.
La proteína juega un papel importante en la respuesta al ejercicio. Los aminoácidos de las proteínas son los bloques de construcción para la formación de nuevo tejido muscular y la reparación de tejido viejo. También son bloques de construcción de hormonas y enzimas, los cuales regulan el metabolismo y otras funciones corporales. La proteína es una pequeña fuente de combustible para el músculo durante el ejercicio.
Algunos científicos del deporte sugieren que tanto el ejercicio de resistencia (larga duración) como el de fuerza pueden aumentar las necesidades a un máximo de 1.2-1.6 gramos por kilogramo de peso corporal, comparado con el consumo recomendado de 0.8 g por kg de peso corporal para una persona sedentaria. Sin embargo, la evidencia de este aumento en las necesidades proteicas no está claro. Parte del problema se encuentra en la confusión causada por problemas involucrados en las técnicas científicas usadas para medir los requerimientos de proteínas.
El debate sobre las necesidades proteicas de los atletas es innecesario. Las encuestas dietarias demuestran que la mayoría de atletas ya están consumiendo cantidades por arriba de los 1.2-1.6 g por kg de peso corporal, sin utilizar suplementos de proteínas. Por lo tanto, la mayoría de atletas no necesita ser motivado o educado para aumentar su consumo de proteínas. Los atletas que consumen una cantidad adecuada de energía a partir de una variedad de alimentos nutritivos cubren sus necesidades de proteínas, incluyendo cualquier aumento que pudiera surgir de los altos niveles de entrenamiento.
Los atletas en riesgo de no cubrir sus necesidades de proteínas son aquellos que restringen severamente su consumo energético o que tienen una dieta poco variada. Una ingesta adecuada de energía es importante para promover el balance de proteínas y aumentar su retención.
Aunque algunos atletas de fuerza y fisiculturistas consumen proteínas por arriba de 2-3 g por kg de peso corporal, no existe evidencia de que esos patrones de alimentación mejoren la respuesta al entrenamiento o aumente las ganancias de masa muscular y fuerza. Mientras que esas dietas no son necesariamente peligrosas, sí son caras y pueden afectar el logro de metas nutricionales, como es el de aportar el combustible necesario para optimizar el entrenamiento y el rendimiento.
Estudios recientes se han enfocado en la respuesta aguda a sesiones de entrenamiento tanto de resistencia como de fuerza. Mejorar el balance de proteínas es una meta deseable en la fase de recuperación –para contrarrestar el aumento en el rompimiento de proteína que ocurre durante el ejercicio, y para promover hipertrofia muscular, reparación y adaptación después del estímulo del entrenamiento. Dichos estudios han encontrado que el consumo de proteínas combinado con carbohidratos mejora la recuperación proteica. Existe alguna evidencia de que la respuesta mejora cuando esos nutrientes son consumidos inmediatamente después del ejercicio, o en el caso del entrenamiento de fuerza, quizá inmediatamente antes del entrenamiento. Se necesitan más estudios para que las recomendaciones sean más detalladas en cuanto a cantidades, tipo y tiempo de ingesta de esos nutrientes, y para confirmar que esas estrategias de alimentación llevan a mejoras en entrenamientos.
Por el momento, es mejor enfocarse en el balance total de la dieta y el momento de consumo de comidas con carbohidratos-proteínas en relación con el entrenamiento, más que alcanzar consumos altos de proteínas.
Alimentos especiales para deportistas como barras y suplementos de comidas líquidas son una forma compacta y conveniente de obtener carbohidratos y proteínas cuando los alimentos comunes no están disponibles o son muy voluminosos o su consumo es impráctico. Sin embargo, se debe considerar el costo de estos productos. Existe muy poca justificación para utilizar suplementos muy caros de proteínas o aminoácidos.
Alimentos ricos en proteína – los siguientes aportan 10 gramos de proteína:
• 2 huevos pequeños
• 300 ml de leche de vaca
• 20 gramos de leche descremada en polvo
• 30 gramos de queso
• 200 gramos de yogurt
• 35-50 g de carne, pescado o pollo
• 4 tajadas de pan
• 90 gramos de cereal para desayuno
• 2 tazas de pasta cocida o 3 tazas de arroz
• 400 ml de leche de soya
• 60 gramos de nueces o semillas
• 120 gramos de tofu o carne de soya
• 150 gramos de leguminosas o lentejas
• 200 gramos de frijoles cocidos
• 150 ml de smoothie de frutas o suplemento de comida líquida
Vitaminas, minerales y antioxidantes para entrenar y estar bien
Los periodos de ejercicio prolongado y extenuante, particularmente de ejercicio aeróbico, estresan al cuerpo. La ingesta adecuada de energía, proteína, hierro, cobre, manganeso, magnesio, selenio, sodio, zinc y vitaminas A, C, E, B6 y B12 son importantes para la salud y el rendimiento. Estos nutrientes, así como otros, se obtienen mejor de una dieta variada que incluya alimentos enteros, basada en vegetales, frutas, frijoles, leguminosas, granos, carnes, aceites y carbohidratos. Encuestas dietarias muestran que la mayoría de los atletas pueden satisfacer las recomendaciones diarias de vitaminas y minerales a partir de alimentos comunes. Aquellos en riesgo de un consumo subóptimo de micronutrientes son:
• atletas que restringen su consumo energético, especialmente en periodos prolongados de tiempo, especialmente para alcanzar metas de pérdida de peso
• atletas que siguen patrones de alimentación con poca variedad de alimentos y alimentos con pobre valor nutricional
La mejor forma de corregir esta situación es buscar la ayuda de un experto en nutrición deportiva. Cuando la ingesta de alimentos no puede ser mejorada –por ejemplo, cuando el atleta está viajando a un país con opciones limitadas de alimentos- o si un individuo tiene una deficiencia de alguna vitamina o mineral, entonces se recomienda la suplementación. Debe considerarse la opinión del experto en nutrición deportiva. En general, un suplemento multivitamínico / mineral es la mejor opción para sustentar un consumo restringido de energía, aunque los suplementos de nutrientes específicos sean necesarios para corregir una deficiencia establecida de algún nutriente (e.g. deficiencia de hierro).
Nutrientes antioxidantes
No se sabe si el entrenamiento fuerte aumenta las necesidades de antioxidantes de la dieta, ya que el cuerpo desarrolla de forma natural una defensa efectiva con una dieta balanceada. La suplementación con antioxidantes no puede ser recomendada porque existe poca evidencia de beneficios, mientras que se conoce que la sobre-suplementación puede debilitar el sistema natural de defensas del cuerpo.
Ideas para promover alimentos nutritivos y variados en la dieta
• Sea abierto a probar alimentos y recetas nuevos
• Aproveche los alimentos de temporada
• Explore todas las variedades de diferentes alimentos
• Mezcle y combine alimentos durante las comidas
• Piénselo cuidadosamente antes de eliminar un alimento o grupo de alimentos de su dieta
• Incluya frutas y vegetales en cada comida. Los colores fuertes de muchas frutas y vegetales son señal de un alto contenido de varias vitaminas y otros antioxidantes. Rellene el plato con alimentos de colores para asegurarse un buen consumo de esos componentes.
Inquietudes especiales
Hierro. Algunos atletas pueden desarrollar deficiencia de hierro y esto puedo afectar su rendimiento. La fatiga inexplicable, especialmente en atletas vegetarianos, debe examinarse. El uso rutinario de suplementos de hierro no es aconsejable: mucho puede ser tan dañino como poco. La auto-medicación con suplementos de hierro puede esconder las verdaderas causas de fatiga de un atleta.
Calcio. Es importante para huesos sanos, especialmente en adolescentes y mujeres atletas. Hay que asegurar una ingesta adecuada de calcio. Las mejores fuentes son productos lácteos, incluyendo variedades bajas en grasa. Cada atleta debe tratar de incluir al menos 3 porciones de esos alimentos en su dieta diaria (e.g. un vaso de leche, una tajada de queso, un vasito de yogurt). Durante periodos de crecimiento en la niñez y adolescencia, así como en el embarazo y lactancia, se necesitan porciones adicionales de lácteos. Los alimentos de soya fortificados puede ser un sustituto útil cuando los atletas no pueden consumir productos lácteos.

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